Boda en Can Oliver

Lo peor que te puede pasar es que te inviten a una boda y vayas de invitado cuando eres un profesional del sector.

Vi cosas que hacia 20 años que no veía en una boda!!

Para empezar llego al restaurante Can Oliver y me encuentro a otras bodas y aniversarios, el kaos era obvio. Después de esperar mas de 45 min. con un calor considerable y sin ofrecernos nada de beber nos hacen pasar a la zona de la ceremonia.

En la zona de la ceremonia hay varias cosas que no me gustan:

– Para empezar descuadre de la llegada de la novia y la música, la cual tendría que haber sonado cuando la novia bajara del coche, cosa que tardó bastante en empezar

– El Dj está detrás del ceremoniante osea en el centro de la acción, joder va a salir casi más que los novios en las fotos, en todo caso lo mejor es que se hubiese puesto apartado en un rincón para no molestar al fotógrafo o al vídeo.

– En la carpa de al lado a escasos metros están haciendo el aperitivo de otra boda, joder en medio de nuestra ceremonia se empiezan a escuchar… “Viva los novios”, “que se besen”, y un pupurri de gritos típicos de boda, sinceramente, desmereció y desprestigio nuestra ceremonia.

Después pasamos al aperitivo, en el cual no se lucieron nada con un pica-pica anclado en el pasado con croquetas, buñuelos de bacalao, jamón, unas pequeñas tartaletas de no sabemos que, pan bimbo con salmón por encima cortado en triángulos y un sin fin de platos con menos glamour que Carmen de Mairena. Por lo menos lo podrían haber servido en algún tipo bandejitas para adornar un poco el deficiente aperitivo, no?

Como no!! la bebida en jarras donde la cerveza perdía toda la gracia y la música brillaba por su ausencia.

Volvemos a la zona de la ceremonia, esta vez reconvertida en la zona del banquete.

Empezamos por la comida, platos básicos sin ningún tipo de adorno gastronómico y servidos en bandeja… joder hacia mil años que no veía pincear, servido por unos camareros sacados de otros tiempos con unos Smokings que los hacían sudar demasiado.

El segundo plato en mi opinión no coincidía con lo que ponía en el menú, ya que un solomillo no tiene nada que ver con el redondo de ternera que nos pusieron en el plato.

El servicio de los camareros fue correcto y nos atendieron bien.

La música del banquete…. bufff aquí hubieron más fallos que otra cosa, el Dj se fue a cenar dejando un CD grabado en el que acababa una canción y empezaba otra al cual le dio como 3 vueltas, ¿Este señor no sabe que puede grabar sesiones de horas y horas de duración?

Otro error fue que no tenia ningún aparato que leyese un pendrive. Le llevé un cd que no leía su reproductor y tuve que ir a mi coche a por uno de mis aparatos para poder reproducir la copia de seguridad que llevaba en un pendrive, ¿De verdad que en pleno siglo 21 no tiene este señor un portátil para reproducir una canción?

A nivel personal ningún problema con el Dj, al contrario muy servicial, eso le salvo que no le diese un par de collejas.

Una vez terminado el banquete y quejarse algunos invitados de quedarnos sin música en varias ocasiones, nos enviaron a un salón, donde lo primero que nos encontramos fue una Candybar de lo mas cutre que he visto nunca, las Chuches puestas en platos de menú encima de una mesa, ALA!! ahí las tenéis!!! ¿No se pueden gastar unos cuantos € en una tienda de chinos y comprar unos botecitos curiosos para poner las chuches dentro?

Comienza el baile y la primera canción después de abrir los novios, son unos paso-dobles de Manolo Escobar, espero a la segunda a ver que tal y cuela el “Solo se vive una vez”….. joderrrrrr… el siguiente repertorio ya os lo podéis imaginar, al igual que el restaurante el Dj también estaba anclado en el pasado.

Lo peor del tema es que no tenia ni puta idea de mezclar, no enganchó ni una canción, ni siquiera los 3 últimos temas de makineta de los 90, que bien pinchada petas las pistas.

En el tema equipos… mala calidad de sonido, el micro cascado y distorsionado hasta tal punto que no se le entendía lo que decía.

Lo que más me jodió es que mi regalo de boda era justamente lo que este que se hace llamar “Dj de bodas” hizo mal, y que el restaurante se negó en rotundo a que yo hiciera mi regalo.

Mi regalo de boda era ir con un buen equipo, estar al loro de todo lo que pasara en la boda, tener música sonando en todo momento, que no hubiese ningún fallo y sobre todo montar un fiestón de miedo con mi familia como hemos hecho en otras ocasiones.

Por cierto el fotógrafo se flipó con el precio de las fotos, nada mas y nada menos que 7€ por foto, estamos locos!!!

Sres de Can Oliver esto es lo que pasa cuando no dejas que un profesional haga su regalo, que te tienes que comer una critica como un piano de todos lo fallos que cometieron en la boda de mi primo.  Ustedes no tienen ahí trabajando a los mejores profesionales , tienen a los que más pueden sangrar.

Espero que esta critica les haga reflexionar sobre las bodas que están ofreciendo, que son lo que nosotros llamamos BODAS INDUSTRIALES y la próxima vez cuando unos novios les digan que traen a un DJ con 20 años de experiencia en el sector se lo piensen 2 veces antes de negarse.